jueves, 14 de septiembre de 2017

La Momia (1932)



Una de las cosas que más me gusta del blog es recibir el feedback de muchas de mis entradas y ver vuestras respuestas; ya sean buenas o malas me encanta saber que aún hay gente dispuesta a leer mis análisis y opiniones, y se muestren curiosos por ver cada película que critico.
Una de mis situaciones favoritas fue cuando hablé de los monstruos de Universal Pictures y la popularidad que tuvieron en los años '30 y '40 con mi análisis de El Hombre Lobo.
A decir verdad, pensaba que a la gente no le gustaría, que echarían la vista hacia un lado debido a lo vieja que es la película de por sí, pero menuda sorpresa que me disteis de verdad.
Y eso son buenas noticias para mí, porque adoro el género de terror, y los monstruos de Universal son también una forma de arte en el cine que disfruto siempre verlos, así que durante mucho tiempo estuve pensando continuar con más de estos análisis, pero no sabia con cuál decidirme.
¿Hablaríamos del magnetismo que Lugosi creó en Dracula? ¿De la famosa figura del Monstruo con Karloff? ¿O del impresionante y misterioso Fantasma de la Ópera llevado por Lon Chaney?

El tiempo me dio la respuesta con la noticia de un próximo estreno, un remake de La Momia con nada menos que Tom Cruise, Russell Crowe y Sofia Boutella en primera linea; pero por si no fuera poco, meses después subieron un trailer que anunciaba la intención de volver a convocar a los monstruos de Universal en una nueva linea de películas bajo el proyecto Dark Universe (Por cierto, ese trailer seas o no fan del terror de los años '30 se ve fantástico).



Mucha gente que conozco se ha mostrado cansada y furiosa por el intento ahora de hacer un universo cinematográfico con las populares criaturas de la noche, pero en mi opinión, estoy dispuesto si lo hacen bien y con respeto al material original.
Cierto que me gustaría que rehicieran películas un tanto olvidadas y crearan nuevos monstruos que representen distintas culturas del resto del mundo, ¡pero oye, si Javier Bardem hace del Monstruo de Frankenstein, sin duda que seguiré apoyando Dark Universe!

Introducimos al nuevo reparto de Dark Universe, con Johnny Depp como el futuro Hombre Invisible, Sofia Boutella es la nueva momia Ahmanet, Bardem el monstruo, Tom Cruise como el saqueador Nick Morton, y Russell Crow como el Dr. Henry Jekyll.
No puedo esperar a ver como es el resultado de tan interesante grupo.

Sé que ha habido mucha decepción respecto a esta película, pero hoy prefiero llevaros de nuevo una vez más al pasado, concretamente 1931-1932 con el éxito de Dracula y Frankenstein.

Carl Laemmle Jr. vio con sus propios ojos el éxito que fue la realización de tales películas, pero a la hora de dar el siguiente paso, en vez de mirar a viejos libros y leyendas del viejo continente (La falta de acceso también se tuvo en mente), se dio cuenta del éxito cultural que seria adaptar uno de los hechos más perturbadores del siglo XX.
Después de varias sesiones con varios guionistas, productores, y periodistas, la historia de su próxima película llegó en bandeja de plata. Habían pasado ya más de 10 años desde que se descubrió la tumba del faraón Tutankamón el cual al instante de su publicación fue corriendo rumores de una historia de venganza y sacrilegio, de la maldición egipcia del Faraón.
Fue un evento cultural muy importante para 1922, y el hecho de enlazarlo tan fielmente con la cultura y la mitología egipcia rindió muchísima expectación e inquietud durante los siguientes meses de realización como de estreno.
Esto se convirtió en un fenómeno único y cultural, de la misma manera que ha sucedido con los estrenos de Star Wars, La Momia fue el inicio de la cumbre de la popularidad del ciclo de monstruos, y la cultura egipcia en el día de hoy.
Imaginaos cines decorados con arte egipcio, promociones y noticias grandes para los años '30, clases sobre la mitóloga egipcia en preparación al estreno, etc.


Cierto que volviendo la vista atrás, resulta muy difícil tratar de encajarla en el género de terror, y su relación con la versión de 1999 con Brendan Fraser o con su reciente remake.
Pero vamos a darle una oportunidad y juzgarla por lo que es, y tratar de entender su gran valor en la historia del cine, junto con lo que la hace popular a día de hoy.
Esta es la historia de la original película, The Mummy:

Tras la desaparición de la exitosa y recompensada expedición de los doctores Muller (Edward Van Sloan) y Joseph Wimple (Arthur Byron), diez años han pasado desde que Norton (Bramwell Fletcher) fue testigo de como la momia descubierta volvió a la vida, se puso en pie, y robo el papiro del dios Toth, dejándolo atónito ante la maldición que acaban de desatar.
Conforme pasa el tiempo, progresos se van presentando tras la aparición de un noble egipcio llamado Ardath Bay (Boris Karloff), que consciente de lo sucedido intenta ayudar a los doctores, y al hijo de Joseph, Frank (David Manners), con una nueva exploración a la tumba de la princesa Ankh-es-en-amon.
Sin embargo, todo esto es un engaño de la mente maestra detrás de todo, la momia maldita Imhotep, quien tras descubrir el sorprendente parecido de la dama Helen Grosvenor (Zita Johann) con el de su antigua amada princesa egipcia tiene la intención de romper la barrera que existe entre ambos, y reencarnar a su querida princesa al precio de la vida de todos aquellos que se entrometan en su camino.



Voy a ser sincero, tengo pensamientos conflictivos respecto a la película original, me es muy difícil situarla en el género de terror, y asociarlo con los demás monstruos famosos y populares porque a la hora de hablar de la trama se describe más un thriller de amor y fantasía, que una de las películas de terror más populares de Universal.
También porque muchas de las características que convierten a la momia en un ser popular e icono de terror no son las que están asociadas con esta momia, con Imhotep  (Lo explicaremos después).
Sin embargo, existen varias técnicas y asociaciones con El doctor Frankenstein y Dracula que pueden guiarla en esa área, por no decir que esta película fue lanzada en un momento en el que aún el cine sonoro estaba en su más temprana infancia, y puedes notar bastante el tipo de escenas silenciosas y sin música que se presentaban más notablemente en sus predecesoras, pero que aquí ves de una forma diferente y más cuidada.

Supongo que deberíamos hablar primero de la gran decisión de poner a Karl Freund en la dirección, quien se encargó en 1931 de la sorprendente cinematografía de Dracula (Rumores indican que fue su trabajo que lo distinguió de la pobre dirección de Tod Browning, pero eso otro día) y por ende se nota que muchos de los errores que presentaba en su anterior trabajo son arreglados rápidamente en La Momia y adquiere también su propia área e interés a la hora de poner en escena la historia situada en Egipto.
Es una gran idea dejar a Freund dirigir por primera vez, muestra ambiente y atmósfera de terror, aunque la trama no llegue a ser del mismo tono; sin embargo cada toma y fotograma es interesante de ver y bien ejecutado.


Una cosa que resulta ser una decepción es el uso de las localizaciones, en las anteriores películas se podía notar que el terreno podía estar asociado a Los Cárpatos, Transylvania y más zonas del viejo continente. Sin embargo en La Momia no llegan a rodar en auténticas localizaciones que abracen en la cultura egipcia, algunos sitios están bien y los templos son empleados con una buena oscuridad, niebla, y un gran uso de la luz.

Imhotep tratando de despertar los recuerdos del antigua alma que reposa, con Helen en una fantástica escena.

Pero no se diferencia mucho de lo que seria un museo a cerrar para ser exactos, y creo que es una de esas cosas por las que también existe una razón para hacer un remake que pueda asociarse más a la cultura egipcia de lo que lo hizo en la original. Como bien hizo la versión de 1999.



Durante la película me gusta ver las similitudes que tienen con Dracula y teorizar si Freund lo hizo apropósito o todo es una agradable coincidencia.
Aparte de la similitud en la existencia de un ser inmortal que emplea vidas para poder saciar su poder, pero que también debe confiar en ese tipo de esclavos de mentes frágiles para poder conseguir a la dama en peligro para que compartan siempre su vida maldita, junto con los héroes y el profesor experto en la materia que luchan contra esta criatura sobrenatural antes de que sea demasiado tarde; aún se respira un nuevo y original entorno en el ritmo y las actuaciones.
En el inicio, los títulos de crédito repiten la melodía de Tchaikovsky "Swan Lake" que se empleó en el inicio de Dracula, y al igual que el personaje del conde, la momia se presenta bajo una faceta y noble imagen para poder caminar entre ellos sin llegar a crear una sospecha o un comportamiento que delate sus intenciones, como Ardeth Bay en este caso.
Lo que nos lleva a uno de los reyes del terror, el impresionante actor Boris Karloff.

En la primera escena, vemos a ambos doctores y a Norton ayudando en la expedición y observando el papiro que indica la maldición impuesta a Imhotep, maldición que todos subestiman por desgracia para la siguiente escena, en donde Karloff entra en escena desde su sarcófago (Lo que me recuerda que aviva el misterio de la maldición, o los motivos por los que Imhotep fue momificado, sin duda una historia que recompensó al público de 1932).
Creo que esta escena es una de las más efectivas de toda la película debido a que se toma su tiempo, el silencio a falta de sistema o banda sonora toma un papel inesperado a la hora de crear una atmósfera que nos invita a pensar en lo que sucederá, y sobre todo la reacción de Norton que es impresionantemente real.

Norton y el Dr. Muller, interpretado por Edward Van Sloan.

Bramwell Fletcher se toma DEMASIADO en serio la reacción de la resurrección de Imhotep, y su actuación pasa de una forma en risa maniática y llena de locura que da a ver un razonamiento lógico, a una exageración teatral que funciona en todos los sentidos. Consigue con creces situar algo tan ficticio e irrisible en este tipo de historia.
La pista que Freund ahora quiere transmitir en esta historia es en el valor de la imagen del terror, no solo el empleo de actuaciones y la atmósfera que van creando, sino también en el impacto de violentas imágenes que para los años '30 era inadmisible, y que eleva el nivel de terror en el impacto social. Durante esta escena no hay mucho de eso, pero es un pequeño anticipo bajo una gran y elaborada actuación ante lo que simplemente fue una momia robando un viejo papiro y desapareciendo en el desierto.



Sí...esa será la única vez que veréis a la momia con todos sus vendajes en pleno movimiento, seria una decepción total si esperabais otra cosa, pero al menos dejan claro el peligro y el personaje que quieren elaborar más en adelante.



Antes de avanzar con el propio personaje de Imhotep y Karloff, volvamos a hablar del maquillador Jack Pierce. Como ya dije en mi entrada de El Hombre Lobo, Pierce fue el encargado de dar la imagen conocida a muchos de los monstruos de Universal Studios siendo el del Monstruo de Frankenstein el más conocido y popular de todos.
Pero su trabajo con el maquillaje de la Momia es también impresionante de ver, al igual que la paciencia que Boris Karloff mantuvo para que se le aplicara; algo que solo Rebecca Romijn seria capaz de entender.

Jack Pierce maquillando a un irreconocible Boris Karloff.

Jack estudió de nuevo muchos libros y visitó museos para aprender la textura y el posible maquillaje orgánico para aparentar el proceso de momificación de una forma natural pero impactante, usando vendajes viejos qué más tarde calentaría cociéndolos y secaría para aplicárselos a Boris, una vez estuvieran en una textura rígida, pero suficientemente elástica para no romperse una vez aplicado.
Barro sobre su pelo, algodón y gasas en partes de su cara, cicatrices y vendajes por colodión, e incluso ácido.
Para tan solo crear a la momia en su sarcófago, Jack empleó 8 horas, ¡sí, 8 horas enteras sin perder tiempo, eso requiere de una paciencia de la que yo carezco!
No me sorprendería ahora descubrir que en esas escenas Karloff estaba dormido o cansado, y que la forma de mantenerse rígido y con escaso movimiento fue debido a esas sesiones de maquillaje.
Lo que en un extraño sentido "ayuda" a su actuación cansada y agotadora del principio.

La mano e imaginación que emplea Jack es digna de reconocimiento (Demonios, diría que lo sigue siendo en la imagen popular), incluso cuando Imhotep deja de presentarse con el vendaje y la figura de la momia que todos anuncian públicamente, Jack Pierce decide dar muestras de impacto en cada escena puesta de su cara, haciéndonos pensar que el proceso y el tiempo en el que fue momificado Imhotep puede haberle llevado a que el vendaje de su rostro se haya insertado y cicatrizado en su cara. Ese es un detalle perturbador, original e increíble que va agarrado de la mano de la intención del impacto visual que rodea en torno a la película, y bastante efectivo resulta para 1932, en donde censuraban muchas de estas cosas, pero no con La Momia, de eso nada.



Y eso por fin me llevan a hablar de Boris Karloff y su actuación de una vez por todas.
Boris Karloff es considerado uno de los reyes del cine de terror, y uno de los que junto con Bela Lugosi lo asoció como también un género teatral y de mayor expresión en una actuación rígida y profesional, todo ello junto con la excelente y llevadera que se ve en esa época que aún no se ha acostumbrado al cine sonoro.



Pero aún dicho esto, Boris solo fue asociado a su anterior y más famoso rol como el monstruo de Frankenstein, un personaje mudo que gruñe, y que puede llegar a ser simpatizante pese a lo violento que es;  y que más tarde en otras películas trataron de imitar al usarle en personajes parecidos, como James Whale en The Old Dark House o en la película de 1940 The Walking Dead.
Así que aquí Karl Freund confió en la actuación de Karloff para poder llevar a Imhotep como un personaje lleno de rencor e ira, pero con una faceta oculta similar a la de Drácula, para que provoque también diálogos tan profundos y llenos de cariño y amor respecto a su amada.
Entonces, ¿cómo de buena es su actuación? Esto es algo que normalmente no digo (Interpretadlo de la única manera posible) pero sin dudarlo, Boris Karloff COMANDA su papel.
La imagen de Imhotep como Ardeth Bay se distingue por su vestuario, su cuello, el fez, y lo sorprendentemente alto que es en comparación con el resto del reparto, de una forma se convierte en el centro de atención, en la colaboración entre el director y la actuación lo que muestra la extension del personaje sobre cada fotograma, como una imagen que destaca y es distinguible del resto.

Mirad como se ve en comparación con el resto de actores, es increíble y detallista cada cosa que este en mano del director.

Al igual que Lugosi en Dracula, Boris Karloff tiene un control total por su presencia, su forma de moverse y por el propio personaje, pero una vez que deja de ser una figura misteriosa y decide hablar, es cuando las cosas mejoran al permitir al buen Boris actuar.
Su voz es cautivadora e impresionante, tiene una gran voz a la hora de narrar, distinta a la de Lugosi, pero diferente en un buen sentido; ayuda a ver la actuación como un trance, con cierto carisma, como una historia respecto a sus intenciones y su pasado. También muchas de sus expresiones son oportunas y a falta de otra palabra, inquietantes.
La falta de expresión y su mirada congelan siempre la pantalla, pero sin llegar a nunca a ignorar el ritmo de la trama, o pasar a ser un excesivo foque de escena.
La brevedad y el tiempo que coordina en cada toma Karl Freund funciona y por ello posee un cierto magnetismo que hizo tan bien en Dracula.
Cada escena en la que Boris Karloff está nos hace sentir que estamos bajo la influencia de su mirada hipnótica, de su control de las almas, en un trance que confirma la forma distinguida del personaje y todo ello también es gracias a una estelar actuación de uno de los reyes del terror, y su magnética voz y presencia.


Su mirada, el concepto del maquillaje, todo esta rodeado de un aura de intranquilidad y peligro que logran de una manera excepcional.

Una vez que Imhotep se encuentra con el momificado cadáver de su princesa, comienza a realizar un ritual para traerla a la vida con el papiro de Toth, el cual también tiene su propia historia en esta película.
Sin embargo, una vez que termina el ritual en la oscuridad del museo, no funciona; sin explicación ninguna nuestro peligroso ser comprende que no se trata del cuerpo de la princesa Ankh-es-en-amon lo que tenía que buscar, sino su alma, que parece haberse reencarnado por obra de la diosa Isis, lo que nos llevará al encuentro con el personaje de Helen.
Mientras huye tranquilamente bajo la oscuridad un guarda del museo le ve y procede a detenerle, pero durante una escena fuera de visión se oye como se le corta la respiración en medio de la última frase, dejándonos a entender que su destino ha sido sentenciado por esta rencorosa momia.

Era muy propio de estos años cortar este tipo de violentas escenas bajo tomas en la oscuridad o arrastrándolos al borde de la cámara. De alguna manera funciona para dejar en la mente del espectador como lo está estrangulando y el esfuerzo que está haciendo por librarse, pero a decir de verdad no tiene ningún poder visual como Lugosi en Satanas (1934) en donde sus sombras se superponían para dejarnos entender que estaba despellejando vivo a un enemigo suyo, o como en Murders in the Rue Morgue (1932) también dirigida por Freund y con Lugosi de nuevo en el rol principal.
No hay nada de eso en este tipo de escenas, pero sigue teniendo un poder que confirma las malas intenciones de Imhotep en la película, y lo difícil que es relacionarse con él incluso en esta extraña historia de amor.

Como hablamos, hay todo un grupo de personajes en esta historia aparte de la momia, cada uno de ellos tiene un vital papel en la trama, pero con el paso de los años es difícil de ignorar tanto aciertos como errores.
Por un lado tenemos a Helen Grosvenor, una chica que se siente adelantada a su época (literalmente),  aburrida del día y del presente del que vive.



Como mencioné en mi anterior análisis de El Hombre Lobo (1940) muchos de los personajes femeninos en el ciclo de Monstruos están proyectados de una forma simple, aburrida, insustancial en la trama, y con anestésicas actuaciones que para los años '30 serian comunes, salvo en el caso de Evelyn Ankers que la hicieron como un personaje mejor explorado y con una actuación más interesante, donde hizo sentir al público que nos importaba lo que le sucedería, y que también hace que queramos que salga airosa del peligro en el que se sitúa.

En La Momia el personaje de Zita Johann también se distancia de ese tipo de personajes femeninos, pero tampoco llega a destacar de una manera innovadora como hizo Ankers con el personaje de Gwen; pero dicho esto, sigue siendo interesante como la desenvuelven y la sitúan en la historia de este nuevo monstruo. Es sorprendentemente graciosa, no solo por las lineas que le dan, sino por como las dice cuando está con David Manners.
Esta bella joven se verá después comprometida con el hijo de Joseph, Frank; pero eso no es lo importante o en lo que destaca, su papel está mejor llevado que en los casos que dijimos antes, y aunque no puede superar a Ankers, aún se presenta una actuación y un interés por la historia egipcia que se identifica con la curiosidad de la época.
Se toman muchas molestias con el personaje y la actuación está a la altura, sobretodo cuando conoce a Ardath Bay y éste trata de hipnotizarla para que entienda que es la reencarnación de su amada princesa.
La escena en la que asustada trata de no recordar la muerte de su perro Wilfreim es realmente excelente, bien actuada, y bastante inquietante.



Aparte de la escena en la que conocemos el pasado de la Momia (De la que hablaremos más tarde) y sus verdaderas y oscuras intenciones, Zita Johann como la princesa se ve lo más fiel a lo que cualquiera se vería como una princesa del desierto, lo que levanta varias cuestiones respecto a la censura de la película. Claro que se ve bella y como una princesa, pero con lo rigurosa que era la censura americana en esa época me sorprende que dejaran que expusiera tanta piel, y lo que seria más tarde una de las más brutales escenas en todo el catálogo de Universal Monsters.




¿Ya mencioné las similitudes que tiene la trama y el estilo con la película de Dracula, verdad?
Es importante porque los personajes de David Manners y Edward Van Sloan parecen volver a repetir los que interpretaron en Dracula, con Manners como Frank siendo de nuevo el interés romántico que trata de comprender la seriedad de la situación para salvar así a su amada, y Edward no muy alejado de su papel como cierto famoso y experto en vampiros.
David Manners como Frank es bastante bueno, y su actuación mejora notablemente de lo que fue en 1931, logrando no solo el personaje tener una base de escepticismo, sino también una oportunidad para ver como se enamora de Helen y creer que están enamorados.
Sigue siendo esporádico y rápido, y ni de lejos está a la altura de lo que fue con Gwen y Larry Talbot, pero al menos es una evolución de lo que vimos y fue un defecto en Dracula.


Pero quien realmente vuelve a repetir de nuevo su anterior papel es Edward Van Sloan, y al igual que Van Helsing, tenemos a un profesor, Dr. Muller, el cual es la representación del bien contra el mal de la momia. Muller en este caso se siente responsable del ataque de locura que sufrió Norton, y ve como su responsabilidad encontrar a Imhotep, salvar a Helen, y enmendar el error que Sir Joseph y él cometieron.
Mientras que en Dracula Edward actuaba de una manera teatral, en el que deliberadamente remarcaba  cada palabra con lentitud y fuerza, aquí su actuación está más controlada, y forma una amenaza más sutil y menos provocativa; lo que a decir verdad no es muy memorable para los fans del actor.

Edward Van Sloan y Bela Lugosi como Van Helsing y Drácula en 1931

En 1932 como Muller y Boris Karloff como la momia Imhotep

No os equivoquéis, su actuación sin duda es una mejoría, pero lo bueno que tenía como Van Helsing era esa forma de sobre-actuación, acostumbrada al teatro, que sin duda le hacia ver como un personaje más distinguible del resto y totalmente entretenido y memorable por su voz.
Mientras que aquí cobra una actuación más profesional, pero sin nada que lo distinga de su largo repertorio.
Esto diria que cae en un punto ambiguo, algunos les gusta u otros no, yo formo parte de que la actuación es mejor si es sutil y efectiva, pero no tan recordada como cuando hizo de uno de los mejores personajes de la mitología del vampirismo.
Supongo que lo que me gusta es que el personaje de Muller lo lleva como un misterio a resolver, y que más tarde trata de poner todo en orden a partir de solo los hechos que acontecen, en vez de dar frases o lineas cuestionables, con lo que es más fácil de seguir, más fuerte de convencer, y ayuda mucho a enfurecer a su personaje sabiendo que nunca se fió de Ardeth Bay. 

No hay una gran cantidad de personajes en estas películas que destaquen tanto, y para lo que tenemos esto es todo, Helen, Frank y el Dr. Muller contra los males originados por la momia Imhotep.
Sir Joseph muere antes de quemar el papiro en una extraña pero magnífica escena en donde Karloff  al igual que Edward brillan por cada linea que se lanzan. Hay algo en como le amenaza con despedazarlo que me resulta intimidante y muy violento a decir verdad. Y por supuesto, no podemos olvidar la mirada de la muerte de la momia, totalmente siniestra para el resto de los personajes como a la audiencia.



Cada uno vuelve a tener esa guía respecto a Dracula, y ver que al contrario que en ella, existe la escena del pozo, en donde Helen, hipnotizada por Imhotep, trata de despertarla sus viejos recuerdos de princesa.
Como muchos dijeron, esta escena que explica el pasado entre Imhotep y la princesa es bastante impactante por las imágenes visuales y el como narran mediante el flashback la momificación de Imhotep y la maldición que cae sobre él cuando trató de robar el papiro de Toth en orden de resucitar a su amada.
Como sumo sacerdote, su crimen fue mayor, y lo momificaron y enterraron vivo en una escena que incluso tiene el nervio de mostrar un empalamiento a todos los que enterraron el sarcofago, ¡es increíble! No solo por la forma en la que Karloff narra con su tranquila pero imponente voz, sino por ver el primer empalamiento en la historia del cine; para ser 1932 tuvieron más que nervio en mostrar mujeres ligeras de ropa, y muertos por lanza, y miradas de muerte ante la momificación. ¡Cómo no pudo ser censurada es un milagro y misterio, y me encanta!
Toda una aterradora escena que no solo cuenta la maldición de Imhotep y su personaje, sino que también pone en detalle los motivos y el amor que procesa por la princesa.



Como antes dije, la trama da entender que es una historia de amor que ocurre en más de miles de años y sin ninguna factor que hizo grande al género de terror como Frankenstein y Dracula.
Incluso yo tengo dificultades de verlo en el género, pero la atmósfera que crea Karl Freund con su perfecta y única cinematografía proyectan la figura de Imhotep como un verdadero monstruo, una vez que todas las piezas están puestas, y Helen es desplazada en su mente, haciendo paso a la princesa Ankh-es-en-amon para hablar con su amado.

Sin duda Zita Johann era una atractiva actriz.

La película comenzó con una pequeña introducción de una historia o leyenda similar, de cuando la diosa egipcia Isis resucitó a su amado Osiris, popularizándose así el enlace entre el amor que profesaron aún estando divididos por el mundo de los vivos, y el de los muertos.
Freund intenta engañar de una manera astuta al espectador, y entonces vea las similaridades de ambas historias para que crean que Imhotep es un hombre no muy diferente de Isis. Pero como vemos luego, sus actos de traición y muerte le hacen ser un personaje violento que no siente apego por la vida de los demás. Incluso al inicio de la película los doctores Muller y Joseph observan que su sarcófago carece de ciertos signos de protección en la otra vida, con lo que deducen que fue momificado por traición, o algo peor, sacrilegio.
Es importante tener en cuenta esta relación, porque determina el grado de terror del personaje de la momia una vez que su amada se hace presente en el cuerpo de Helen, y decide matarla.

La diosa Isis y Osiris durante el juicio de una escriba, creo.

Después de haber dejado inconscientes y moribundos a Frank y al persistente doctor Muller, Imhotep secuestra a Helen para poder traer de nuevo a la princesa Ankh-es-en-amon a partir de un sacrificio.
Si no es capaz de despertar sus recuerdos de pasión y tragedia, entonces la muerte los reunirá a ambos en el más allá.


Sin embargo, Ankh-es-en-amon consigue presentarse con los recuerdos de su lecho de muerto, y una vez que escucha que Imhotep está muerto en un cuerpo maldito, y que ella está viviendo en un cuerpo mortal portador de enfermedades y de la verdad y cruel mortalidad, comprende que su intención es la de morir juntos, destruyendo su antiguo momificado cuerpo, y en camino del actual que posee.
Asustada y con despecho hacia el sacrilegio por Isis y Anubis, Ankh-es-en-amon teme por la vida de Helen y la suya sabiendo que pertenecen al mundo de los muertos, y con terror no ve ya a su amado con los mismos ojos.


¡Ahora es cuando vemos la terrible figura de La Momia, el auténtico terror que captura la cultura egipcia y se aparta de esa historia de amor y tragedia, hacia una locura y temor por el personaje de Helen y Ankh-es-en-amon!
Apunto de asesinarla y convertirla en su momia, Imhotep es detenido a tiempo por nuestros héroes, pero por muy poco tiempo, el poder de la momia es demasiado fuerte. Y en un sorprendente giro que pone fin a la película, todo el poder del sumo sacerdote se ve destruido por un poder superior, un ser protector que sufrió lo mismo que nuestro imponente personaje. Y quien mejor que ella.
Y sin perder el memento y la emoción, la película pone fin con Frank y Helen juntos de nuevo y a salvo.



Así que esto es La Momia el clásico de 1932 que creó a tan famoso personaje.
De pequeño solía aburrirme esta película para haberla visto solo 1 vez, para ser justos tiene un ritmo reprimido y no tiene muchas escenas en los que la figura de la vendada momia hace aparición.
Pero a través de los años he aprendido a verla por lo que es y creo que hace un gran trabajo en contar una historia en la que desarrollan a un nuevo icono de terror junto con los vampiros y el monstruo de Frankenstein.
El maquillaje de Pierce es toda una obra de arte, sin duda deja claro la forma de las futuras interpretaciones del personaje.
La iluminación está atada a una impresionante cinematografía y Boris Karloff vuelve a interpretar a un personaje con el que podamos situarnos en su dilema y sentir empatía, pero que al mismo tiempo favorece con su voz y su actuación como una presencia aterradora y se ate a la hipnosis que hay en toda la película.
Es así de increíble.



Y aunque no solucione ese ritmo refrenado y dócil, creo que hay que entender que cuando uno ve una de estas películas debe sentirse preparado y estar en una disposición más abierta para soportarlo, ya que no se trata de algo más atractivo de ver como El Mago de Oz, sino una película que aún se trata de acostumbrar al cine sonoro, y que ofrece mejores resultados de los que uno esperaba.
La Momia es una película entretenida, que aunque difícil de hallar el factor del género de terror, sigue siendo un interesante y visual viaje que emprender.

Una cosa que muchos tienden a olvidar es que nunca hubo una secuela de esta película.
Durante la revolución de los años '40 cuando Universal Pictures comenzaba a rehacer sus películas, jamas llegaron a volver de nuevo a traer a estos primeros personajes, e Imhotep nunca volvió a alzarse de su sarcófago, haciendo de esta una película clásica que más bien fue encapsulada por los factores que lo hicieron popular en futuras películas, pero siguiendo el homenaje de la original y su fantástico trabajo.

En 1940 se estrenó The Mummy's Hand una historia totalmente diferente y que va a por un valor más de entretenimiento hacia al público. Aquí se ve a un distinto tipo de momia, Kharas, el cual siempre está siendo controlado para asesinar a diestro y siniestro, popularizándose la imagen de la momia vendada y coja que va matando a los enemigos del hombre que lo ha levantado de su letargo. No son horribles, y sin ninguna duda el sentimiento de humor y aventura pudo haber inspirado a la saga de Indiana Jones y el estilo de acción que tratarían de dirigir en el remake de 1999 con Brendan Fraiser pero la original sigue siendo imbatible.




Luego, en 1959 los estudios británicos de Hammer Film Production en su linea de éxitos de resucitar y rehacer los clásicos de terror bajo intenso color, violencia y gratuita lascivia (Bravo Hammer👏...) volvieron con su versión de La Momia, con Christopher Lee en el papel, y su colega Peter Cushing como el héroe que trata de salvar el día. Esta es la única película que creo que es capaz de estar a la altura de la original, no solo por los temas que tratan de si desenterrar viejas culturas es un acto de investigación o un insulto, sino porque también pone las actuaciones y el estilo visual en el tope de prioridades, y no llegan a decepcionar en ese aspecto.
Puede pasar como una entretenida cinta para ver en un fin de semana que desees intentar introducirte a las buenas cintas de Hammer. Es una buena recomendación e introducción ante cualquier interesado en la casa del martillo.



La evolución de la figura de la momia llegó a su fin en mi opinión en 1987 con The Monster Squad, en donde su aparición volvió a limitarse a ese ser vendado, pero mortal y lento personaje.
No quiero decir que en futuras entregas se quedaran atascadas por su proyección, es solo que en 1999 trataron tan forzadamente de no volver a mostrar ese aspecto, que luego retomaron de una forma rendida esa figura, ignorando el progreso que tomaban.



Pero eso no quiere decir que no volviesen a intentar traer el proyecto original de vuelta, ya hablamos del espíritu de aventura y cine de acción que influenció en 1940, y en el remake de 1999 también trataron de plasmar las excavaciones arqueológicas, la trama original de la princesa, y muchas de las culturas que querían proyectar. Incluso re-nombran el personaje de Ardath Bay como el de un  guerrero que trata de detener la resurrección de Imhotep, otro guiño a Indiana Jones y la última cruzada quien acaba de convirtiéndose en uno de los personajes más interesantes de todo el film.

Oded Fehr como el medja de Ardeth Bay, el mejor personaje sin dudarlo.

Y luego tenemos la versión de este 2017... por el bien de esta crítica seré breve, pero aunque no odié la película, está lejos de ser buena, simplemente es un resultado mediocre que en momentos puntuales presenta buena cinematografía, buenos escenarios, buenas actuaciones y notables diseños, pero en breves y cortos momentos, nada es sólido o llega a ser algo entretenido a nivel dominante.
Salvo por un aspecto, y esa es en la figura de nuestra nueva momia, interpretada por Sofia Boutella como la cruel princesa Ahmanet, que aunque no sea Karloff, tomó la presencia y los andares del personaje de una forma interesante y amenazadora como debe ser.
Su diseño y vestuario están bien logrados, e hizo de la película algo más interesante de ver de lo que uno esperaría, junto con la idea de  hacer a la momia un personaje femenino, que no suena nada mal pensándolo a fondo.
Hemos visto a este icónico personaje ser reflejado solo por una serie de características, pero no por motivos o personalidades, por lo que hacerlo como una mujer oprimida no es tan mala idea, lo que es el mayor cambio que ha tenido en sí en toda esta laaaargaaa historia.



El progreso de La Momia es interesante de ver, desde sus origenes de cine de terror, a cine de explotación y acción taquillera, ¿me pregunto cómo afrontará a los más fanes de la cultura egipcia?
En fin, aquí concluye nuestro análisis de este monstruo egipcio.
Un vez más gracias por haber leído el análisis de hoy, tal vez volvamos de nuevo con los monstruos de Universal en otro momento, hasta entonces trabajaremos en más análisis artísticos y en varias peticiones populares que no dejan de aparecer.
¡Nos vemos en la próxima entrada, hasta la próxima y que paséis todos un buen día!


sábado, 26 de agosto de 2017

Spider-Man: Homecoming (2017)



Muchos esperabais que hablase de Wonder Woman, Baby Driver, La Guerra del Planeta de los Simios, o Dunkirk. Y aunque tuve que barajar muchas de esas opciones, y ver las películas, y profundizar cuáles podría criticar y cuáles no, decidí arriesgarme con la nueva entrega de uno de los superhéroes más populares, Spider-Man.
Después de la aparición de nuestro querido trepamuros en Capitán América: Civil War el público no podía estar más entusiasmado y satisfecho por la nueva interpretación del personaje junto con su entrada en el Universo Cinematográfico de Marvel, y ahora Marvel en colaboración con los dueños de los derechos de sus películas, Sony Pictures, se aventuran a darles a los fans una nueva entrega con la que puedan disfrutar ahora de este personaje.

En los '90 como a inicios del 2000, Spider-Man era sin dudar el superhéroe más popular de todos, y como no, aquí en España no podía ser menos, teníamos los cómics, 2 series animadas sorprendentemente buenas con cierto estilo e influencia del recorrido original y propio de los '90, y muchas cosas más.
Aunque de pequeño siempre caía mi interés por el Caballero Oscuro, Spider-Man estaba siempre en mi mente cuando leía los viejos cómics de mi padre y de su hermano, siempre hablábamos de los distintos tipos de villanos que tenia, de otros momentos como cuando conoció a Madame-Web, el hijo de Jameson y su posterior rol como superhéroe o villano, o como cuando el matón y luego amigo Flash Thompson perdió sus piernas en Vietnam.
Todo eso siempre lo tenia en cuenta en cada conversación y cada cómic que leyese junto con los fascinantes dibujos, y el uso de colores que había en cada panel.

Sí, es raro pero siempre se me viene a la cabeza Madame Web cada vez que recuerdo los viejos cómics de mi padre, tenia interés por entenderla y saber qué tenia que ver con Spider-Man.

Por supuesto que también está la trilogía dirigida por Sam Reimi, de la que hablaremos más tarde, tan solo quería comentar que crecí con Spider-Man y que básicamente comprendí a temprana edad muchos de los temas e ideas básicas entorno al personaje, junto con su posterior evolución y representación en distintos cómics o adaptaciones.
Esta es la tercera vez que Spider-Man vuelve a ser re-interpretado y la sexta película con su nombre, pero ahora cobra una distinta importancia sabiendo que lo que ha funcionado en Civil War ahora deberá de abarcar toda una película, junto con lo que está en juego para poder proyectar el personaje que todos quieren, y que no se haya visto o no.
Las películas de Spider-Man han tenido sus altibajos desde 2004, con lo que no será sencillo hacer bien al personaje; esta película necesita explorarlo de una forma que no se haya visto, necesita un toque de aire fresco, necesita estar basada en los cómics con los que los lectores han crecido, necesita volver a sus más antiguas raíces y re-capturar el espíritu que Stan Lee y Steve Ditko trataron de mostrar en este joven superhéroe.
Qué más puedo decir salvo que nos introduzcamos en la historia de Spider-Man: Homecoming y analicemos poco a poco la participación del nuevo hombre araña a la gran pantalla:

Peter Parker (Tom Holland) está viviendo su sueño de superhéroe tras los acontecimientos de Civil War, y ahora Tony Stark (Robert Downey Jr.) confía en que pueda aprovechar esta experiencia para poder moldearse como un nuevo Spider-Man que pueda defender las calles de Nueva York con su nuevo traje. Sin embargo no todo sale como Peter esperaba, lleva 2 meses en espera de la próxima misión y se siente atascado y desaprovechado en cuanto mostrarse a un nuevo reto, y no ayuda ver que Stark ha dejado a Peter al cargo de su mano derecha Happy Hogan (Jon Favreau) quien tampoco se muestra muy interesado en el progreso diario de Peter.
Aún así Spider-Man trabaja y actúa en todo momento y su suerte comienza a cambiar con la aparición de unos extraños ladrones con una nueva tecnología avanzada, comenzando a rastrear este nuevo grupo de criminales y demostrar por fin a Tony de que pasta está hecho Peter Parker contra su próximo oponente, el Buitre (Michael Keaton) quien resulta ser un personaje más difícil de despreciar de lo que se suponía.
Así Spider-Man junto a Iron Man, sus amigos Ned (Jacob Batalon), Michelle (Zendaya) y Liz (Laura Harrier) deberán permanecer a salvos de la nueva amenaza que supondrá este temible y peligroso villano.




Está bien, ¿por dónde debo empezar? En serio, no tengo ni idea de cómo comenzar este análisis, porque Spider-Man: Homecoming es sin duda una gran película con un gran valor de entretenimiento, y explora los más profundos niveles que Stan Lee trató de demostrar con el personaje de Peter Parker.
He disfrutado con esta película más de lo que esperaba, no solo hacen una versión del personaje de la forma más fiel al cómic que se haya hecho, sino que también lo hacen "diferente", con las personalidades adecuadas tanto del héroe como del aislado Peter Parker, y también logran centrar la historia en Spider-Man y en lo que es capaz de limitarse sin tener que poner el mundo o toda Nueva York en peligro como pasó en Los Vengadores (2012).
Así que en orden de tener un mayor enfoque en la película vamos hablar de las cosas buenas como algunas malas que la película trata, y logra de abordar en la proyección, y lo cerraremos con el análisis del tema como de su implicación final, ¿entendido? Pues vamos allá con el principio.



La película comienza ocho años atrás con el destrozo de la ciudad y el personaje de Keaton, Adrian Toomes, recogiendo los destrozos de los chitauris por toda Nueva York, (Al igual que los buitres el personaje de Tomes tiene un empleo de carroñero, y que más tarde se aprovecha de ello para vengarse de Tony Stark) pero su trabajo se ve comprometido por el gobierno, quien le explica que no debería sobrepasar su trabajo a la hora de este tipo de eventos sin importar el coste de las consecuencias.
Hay una mayor profundización de como Toomes se convierte en el Buitre más en adelante, pero en tan solo en esos pocos minutos de metraje logran hacer un villano comprensible y frustrado por no dejarle hacer su trabajo, y el verlo vengarse de esas corporaciones robando materiales alienígenas y armas crean un personaje difícil de no empatizarse con su situación.
Ve al gobierno y Tony Stark como miembros que arrasan sin importancia a los pequeños empresarios como él, y ve esa frustración justificada al ver que el responsable de este desastre, prohibe a otros a poder ayudar y cooperar, y por desgracia, Tony lo hace en el momento más inoportuno en la vida de Toomes.
La presentación del villano está bien llevada y bien realizada durante los primeros minutos, algo que recuerda al trabajo de Sam Reimi pero ya hablaremos de su despliegue de la historia como de la actuación, dejemos lo mejor para el resto.
Es también algo innovador ver como relacionan Spider-Man: Homecoming con el MCU a partir de Los Vengadores, el ver que las consecuencias de esa película nos trasladan a esta demuestra cierto compromiso y una buena conexión.

Michael Keaton con el director Jon Watts recreando el escenario de Nueva York en Los Vengadores.

Tom Holland hace un gran trabajo interpretando a Peter Parker desde luego, ya vimos distintas apariciones del personaje pero nunca su fase más temprana durante el instituto y tratando de llevar su doble vida en orden y ante un justo balance, que es sin duda la mejor baza de la película, en como representan esta versión de Peter Parker que está alejado del instituto, quien no es popular, y que sobresale en los estudios, pero también trabajan otras características que hacen grande al personaje, como su ingenuidad, su gran amabilidad y preocupación por los demás, y el como hace frente ante todos sus problemas con su actitud optimista entre otras cosas.
Demuestra la vulnerabilidad del héroe en esa edad con creces, su amabilidad y su también atrevido y bromista comportamiento siendo Spider-Man, lanzando unas lineas más que graciosas durante toda la película.

Jon Watts, Jacob Batalon como Ned, y Tom Holland como Peter Parker

El traje, al igual que en Civil War o en Deadpool (2016), tiene la ventaja de adaptar las distintas expresiones faciales del personaje por medio de los ojos (Como en el cómic o la serie de los '60), lo que es un punto a favor ver como aún su expresión característica no se ve obstruida por una máscara inexpresiva como sucedió con Tobey Maguire o Andrew Garfield.




Pero también ofrecen una distinta variedad de artilugios tecnológicos que hacen que veamos un Spider-Man más cooperativo y desafiante, a parte del dron de reconocimiento y sus nuevos lanzatelarañas, el que destaca para mí es Karen, una I.A. de reconocimiento con la increíble voz de Jennifer Connely quien crea una de las escenas más graciosas de toda la película, y la hace ver como otra oportunidad para que Holland explore más su estilo cómico del superhéroe.
Holland es un tipo de Spider-Man nuevo y distinto que tiene la oportunidad de ser una representación más balanceada del personaje, está muy bien actuado, demuestra el lado simpático y amistoso del personaje y es sorprendentemente gracioso y creíble en cada muestra de drama que implica las consecuencias de sus poderes y sus actos.
Pero también se observa fuerza y una debilidad por salvar a toda persona existente que lo hacen ver como esa figura responsable y simpatizante del personaje.
Comete sin duda errores, pero aprende de ellos al contrario que en la anterior saga de 2011, y consigue superarlos o vivir con ellos día a día. Es sin duda un gran personaje llevado por un notable actor.



El resto de la película toma una dirección nueva ligada al instituto, sí, de alguna manera mete la trama como si fuese una película de instituto con toques de John Hughs como  El Club de los Cinco o Ferris Bueller's Day Off (Buena broma por cierto) el cual siempre fue el mayor centro de atención en los cómics, Peter es un adolescente estadounidense, no un hombre hecho y derecho aún.
Es una buena y fresca idea, que proyectan de una forma muy natural y con un ambiente que funciona a gran escala en la trama.
Esto favorece a ver al Peter Parker adolescente que sufre del marginamiento, que va a clases en donde destaca, clubes, sus amigos, sus amoríos, etc.
En otras palabras ya dichas, se mantienen fieles al material original, y evolucionan el entorno al día a día del instituto corriente.
Funciona ver la trama en ese nuevo e inexplorado ámbito, y resulta en algo más creíble que en las anteriores películas, pero también ayuda a situar a los distintos personajes que acompañan a Peter durante la película, entre ellos está Ned, Michelle, y Liz la chica por la que nuestro trepamuros siente algo (Pero no se lo digais a Karen...).

Tenemos aquí a Sally, Flash, Ned, Michelle y Peter Parker, las almas del Midtown.

Por un lado está Ned, un agradable intento de distanciarnos del personaje de Harry Osborn en la trilogía de Sam Reimi. Ned es un "geek" como Peter, es destacado en clase, está en un club de preguntas con él para participar en las finales en Washington, etc.
Jacob Batalon hace otro gran trabajo interpretando a Ned, sus lineas son graciosas y sus reacciones también, pero demuestran lo implicado que es en la historia para poder ser el "chico de la silla" de Spider-Man; que por cierto, ME ENCANTA la reacción de Ned  al descubrir la identidad secreta de Peter, está construido con mucho detalle y el cine tembló de las risas de verdad.
Es más, no ha existido ninguna escena en la que no se riesen una gran mayoría, incluyéndome, con lo que esta es una de las pocas comedias que he visto en las que cada pulla, cada broma y cada linea han obtenido el efecto deseado, sí, incluso el silencio incomodo del baño de Happy y Peter tuvo esa reacción, con lo que merece ser mencionado.
En cualquier cosa Ned es un gran personaje que encapsula el entusiasmo del público por Spider-Man y permite tener una conexión diferente e incluso más entretenida de la que tuvo en 2002 con Harry.
Funciona cuando debe preocuparse por su amigo, funciona como personaje secundario al apoyar la trama, y funciona también como un personaje capaz de llevar las riendas de la trama para implicar al público, es así de bueno.

-Badass!

Al otro lado del espectro está Flash Tompson, el matón que siempre se ha burlado de Peter.
Seguid conmigo ahora, porque esto es importante, yo nunca he apreciado el personaje de Flash como matón, la verdad sea dicha. Por motivos de respeto (De niño claro) siempre se me ha quedado la idea de Flash de vuelta de Vietnam, y de sus piernas, como algo que en el pasado no fue importante para Peter, y pasar a la oscura realidad de esta pobre persona.
Todas las películas han tenido su oportunidad de incluirlo en sus historias, y todas deciden enfocarse en su actitud de matón sin explorarlo mucho más. No es que sea necesario, pero es una muestra de por qué The Amazing Spider-Man cojeaba al volver a repetir los pasos de la trilogía de Sam Reimi, no se atrevieron a hacer algo distinto con el personaje.

Pero a decir verdad, me gustó que trataron de hacerlo más empatizante con Peter al decirle lo mucho que sentía la muerte de su tío, eso fue... bastante agradable a decir verdad.

Por eso me viene de sorpresa en esta trama como han evolucionado su personaje, porque en Spider-Man: Homecoming Flash es más bien un niño que trata de ser popular, de destacar en los estudios malamente, de tener méritos en los mismos clubs a los que va Peter, y ve como es eclipsado o corregido por sus profesores en favor de Parker, por lo que cambian completamente al personaje y lo hacen un poco más entendible.
Su forma también de trasladar a Peter a ese ambiente de burla es más satisfactorio de ver, el director Jon Watts y uno de los guionistas (Creo que Christopher Ford) declararon que el que Flash sea un matón brutal y físicamente violento no tiene sentido en una historia en la que Peter pueda superarlo con facilidad, y que habría un reto mucho más interesante si lograran que el personaje de Flash humillase más a Peter a partir de sus palabras con sus compañeros de una forma más subjetiva.
Es una gran idea y su actor Tony Revolori hace que funcione también con esa actitud de patetismo de la típica película de instituto, es un cambio bastante agradable y cómico de ver.

Zendaya interpreta a la pesimista y graciosísima Michelle, un personaje que demuestra la perspicaz actuación de la actriz en repartir sus deprimentes lineas pero con un tono bastante cómico, probando que el guión de la trama está llena de detalles y con un buen sentido del humor cuando toca reflejarlos al público adolescente en la trama.


Es cierto que su personaje no es relevante hasta el final, pero ayuda a acompañar la historia y a Peter para verlo como el adolescente que es y el entorno en el que se rodea. Algo que no se había visto anteriormente, y Zendaya realiza de una manera más que convincente para sorpresa de todos.
Toda una persona graciosa, pero también con los principios más admirables que hay, sin duda recuerdan a un personaje ya conocido, pero no llevado en ese mismo punto de vista.


Me encanta como refleja la ansiedad y depresión adolescente, es como un documental con una chica consciente de cada toma, como en esta escena, jajaja.
Recuerda MUCHISIMO a Allyson de El Club de los Cinco o The Breakfast Club, lo que sería un tributo bastante agradable.


Spider-Man: Homecoming aparte empieza con buen pie siendo consciente de que no se necesita repetir las cosas que ya sabemos, y por lo tanto la trama avanza de una forma más narrativa y explora otros temas más importantes. No necesitamos ver a Tío Ben muerto otra vez, no necesitamos ver a Peter siendo picado de nuevo, esos son cosas que cualquier fan o espectador ya conoce de antemano al entrar en el mundo de Spider-Man, por lo que su mejor baza es no solo hacer algo distinto y desconocido, sino también aprovechar lo que se sabe de esta historia para pasarlo en pequeñas conversaciones y ver el impacto que ha tenido en ellos.
Un ejemplo seria la versión de Tia May, interpretada por la bella Marisa Tomei.


Ya hemos visto a una tía anciana, débil e insegura por las circunstancias al lado de Peter, así que me parece una gran idea cambiarla a una versión más joven de May que trata de tener una conexión más ligada con su sobrino, y que vea lo difícil que es tenerla debido a que está sola en este tipo de educación, y prácticamente es nueva en la materia.
Por no hablar que las continuas mentiras y miedos de Peter no ayudan a que la relación mejore y agravan más las inseguridades de los dos.
Algunos han visto esta versión demasiado distraída por su físico, pero yo lo prefiero así si es a la hora de explorar a May en un nuevo ámbito como una hermana más joven y/o una tía inexperimentada.
Y por supuesto que la película es consciente de esas burlas que hubo en Civil War, llevando a uno de mis chistes favoritos de toda la película (Que por cierto Holland habla bastante bien español, y quién diría que May es italiana, ¡jajaja!).
Pero Tomei hace un buen trabajo dandole personalidad a un personaje emblemático, pero en vez de débil la hace insegura y tratando de tener un mejor contacto con Peter; sus miedos y su preocupación nos hacen darnos cuenta de la preocupación que tiene de decirla que es Spider-Man, y eso es lo que cuenta. Pero para cuando toca verlos juntos como una familia, ya sean bailando o preparándose para que Peter pueda ir al baile del instituto, veremos una de las mejores conexiones que Spider-Man: Homecoming ha podido crear en esta adaptación.



Otra cosa que parece estar balanceada en la película es la acción, al igual que el uso de canciones populares, como los temas originales de Michael Giacchino (100/100 en el timing👌).



Aunque se note el CGI, es suficientemente convincente y entretenida en una película de Spider-Man; hay momentos en donde puede estar desenfocada, como cuando Spider-Man pasa de luchar contra el Buitre en el barco, y se enfoca en destrozar una arma láser.
Pero por una escena como esta hay una que funciona y mete al espectador en la tensión y la aceleración de la acción, lo que seria en esta película la explosión en el monumento a Washington.
No solo Spider-Man queda atrapado en un búnker secreto por culpa del Buitre, sino que Peter se ve comprometido con su club para llegar a tiempo, que en favor del tiempo y la tensión descubre que el material que el Buitre emplea es explosivo ante la radiación, y Ned lleva consigo un orbe que revienta con el resto del club en el ascensor del monumento.
Es una tremenda escena que pone en serio peligro a muchos de los personajes, e incluso hacen guiño a uno de los momentos más chocantes en la historia de Spider-Man cuando atrapa a Liz en el ascensor con su telaraña.
Sin embargo y con mucho pesar, no creo que sean igual de entretenidas o intensas que muchas de la trilogía de Sam Raimi, de alguna manera la forma en como proyectaron los dobles de acción y el entorno por ordenador, no son lo mismo que el uso de efectos prácticos como la escena del tren en Spider-Man 2 (2004) o la demoledora pelea final con el Duende Verde (Por no decir que  en esta película las bajas son menores de lo que uno esperaría).



Pero eso seria injusto, el Spiderman de Tom Holland también presenta escenas de acción que por medio del CGI se ven consistentes, como las peleas en altos vuelos, dentro del cajero del banco, o el increíble clímax del final.
Aún así están bien hechas, Spider-Man: Homecoming pone un punto de vista distinto que en otras películas, están bien grabadas y sin duda que dan a entender que han aprendido de las anteriores películas, como la escena del barco muy parecida a la del tren, pero distinta en todo momento.
Tensa, y dura para al joven Peter Parker, y que pone a prueba  su pasta para ser superhéroe.



Es agradable ver que los eventos populares del personaje los den ya por sabidos tras la escasa creatividad de la anterior saga de Sony Pictures, haciendo la trama que fluya más rápidamente y de una forma que conecta más con las inseguridades del personaje, se ve centrado y mejor realizado.
Peter pasando por las dudas que empiezan a crearse por la falta de atención de Stark están bien logradas, la duda le pone en estado de alerta una vez que la banda de Tomes empiezan a asaltar a gente inocente en el camino, y cuando sus métodos ponen en peligro a un barco lleno de pasajeros.
Existe una búsqueda de aceptación, de respeto, de probarse a si mismo como superhéroe que cala a Peter con sus acciones y su edad que están brillantemente actuados por Tom Holland y que se ven destrozados en una impresionante escena.

Mucha gente ha bromeado sobre la participación de Robert Downey Jr. especulando que su aparición ensombrecería la historia de nuestro trepamuros; y por suerte no ha sido el caso, Robert lleva el papel de su vida con la misma soltura, tranquilidad y descarada actuación de siempre, pero cuando le toca actuar como el maestro de Spider-Man, es muy entretenido de ver.
Su aparición es limitada, para no romper con la idea del distanciamiento, y Happy cuidando de Peter.
Por supuesto que tenemos lineas graciosas como siempre (Ya sean sobre May, o de su relación con su padre, o lo del grupo de reporteros, ¡Dios, eso fue toda una risa!), pero es genial verle en una posición trágica y severa cuando se preocupa por su pupilo.
La contestación que le da cuando Peter dice que sin el traje no es nada es perfecta, el como Stark le dice que de ser así no tiene lo que se necesita para poder ser de confianza, o para poder proteger Nueva York.
Hay mucha verdad y severidad en sus palabras, lo que puede llamar la atención a todos los fans de la película de Iron Man (2008) porque ese fue el mensaje que trataron de transmitir, el como Tony debía de hacerse responsable de sus actos, y que como Tony Stark, que no Iron Man, debía empezar a enmendar sus errores.



El ver a Peter sin el traje también pone un nuevo tema a la película que sin duda sabrá calar a los  jóvenes espectadores de instituto, el enfoque de la vida más allá de nuestro trabajo o responsabilidad.
En Washington, antes de que Peter se enfrente al Buitre por segunda vez, se encuentra con Liz intentando ir a la piscina del hotel a escondidas. Es una escena bastante tierna y que nos dejan ver un lado agradable del personaje romántico, Liz le dice que sea lo que sea que Peter esté haciendo en el "Intensivo Stark" hay muchas cosas que se perderá de seguir en un continuo trabajo, y que de ser así no vale la pena empeñarse tanto en algo tan trivial y vacío como los estudios.
¡Eso es un gran consejo en un brillante guión! Tenemos a un chico en una película llena de otros jóvenes chavales que se plantea la vida que se está perdiendo debido a su responsabilidad.
Esto más tarde hace mella en Peter una vez que Stark le quita el disfraz, le vemos en una dramática escena con su Tía May donde por fin se apoyan el uno al otro, y más tarde Peter volviendo a tener mayor control de su vida, en sus estudios, con Ned y Michelle, e incluso afrontando sus miedos para poder preguntarle a Liz si le gustaría ir al baile del instituto con él (¡Por supuesto que hay un baile en esta película! ¿Lo dudabais?).

Le doy crédito también a Laura Harrier por llevar de una forma natural pero también con vida al interés amoroso, junto con la implicación de Liz al final de la película. Buen trabajo.

Funciona porque se enfocan en las cosas buenas que hay en ser simplemente Peter Parker.
Funciona porque toda la película ha tenido un eje en ver como Peter resulta en un chico tan agradable que se nota la diferencia por ver que ahora es feliz en una forma distinta.
Pero realmente funciona por el trabajo de Holland llevando al personaje que por primera vez, Spider-Man y Peter Parker tienen la representación más fiel que tantos chicos sintieron y vieron en ellos mismos. Tras la perdida del traje, Peter debe enfrentarse a un nuevo problema que tristemente vuelve a atacar la idea de perderse su vida como adolescente. Su deber ético lo llama en una impresionante escena en donde Peter DEBE volver a ser Spider-Man, porque existe un mal mayor que siempre acecha, alguien que decide aprovecharse de su inactividad, y que a riesgo de volver a malograr su doble vida, no puede evitar la responsabilidad que tiene con el mundo, aunque ahora sea haya visto degradado sin el traje.
Esto es conocido como el "Deber o Moral positivo".
Friedrich Nietzche  e Immanuel Kant popularizaron una frase bastante personal en esta historia:
"El Deber implica Poder/ Ought implies Can" el cual trata de decir que una persona que moralmente sea capaz de hacer algo, tiene la obligación de hacerlo en orden de cambiar las circunstancias.
Spider-Man: Homecoming rescata un viejo tema que Spider-Man 2 (2004) proyectó de una manera excepcional, ¿qué seria de Peter Parker si no fuese un héroe?

La trama fue un tributo por parte de Sam Reimi al la historia de Spider-Man No More, en Amazing Spider-man #50

Parker abraza la vida que puede llevar lejos de sus heroicidades, y se enfoca en volver a manejarla cuando no podía mantenerla, pero pronto descubre que es más difícil de lo que parece.
Una vez que pierde sus capacidades de ayuda, no desaparecen sus deseos y su responsabilidad para enmendarlos, tan solo barre sobre el problema, y por eso decide por el bien de todos y como deber, defender Nueva York aunque carezca de los medios, el poder, o la protección necesaria.
Aunque en la saga de Tobey Maguire el deber se enfrenta ante un bloqueo y un desmoronamiento de ambas vidas, esta película decide tentarlo con los placeres y la aceptación de lo popular en el instituto, junto con un trato enfrentado con el Buitre.
La diferencia es que Maguire pierde sus poderes y lo acepta por la avalancha de emociones y situaciones a las que se enfrenta como perder su hogar o la boda de Mary Jane, Holland aquí se ve forzadamente obligado a dejar de serlo y hacer la vista gorda.
Hablar en si en este tipo de situación Peter está moralmente obligado a este compromiso es otro tema a discutir, pero de momento nos quedamos con que Parker  se arrepiente de su decisión de dejar de ser Spider-Man porque sabe que puede ayudar más al mundo siendo quien es, y no como un adolescente con ciertos límites.


No se trata del traje, se trata de la implicación y la responsabilidad que ha tocado su corazón, sus amigos, su familia y esa ciudad de Nueva York por la que vela y protege, por todos los pequeños ciudadanos que deben ser ayudados, tal y como Peter dijo al final a Tony Stark.

La idea de que Peter Parker deba sacrificar los buenos momentos con Liz, estar más tiempo con Ned, y mentir a Tía May engloba ese concepto del deber positivo, pero si crees que Peter no tiene porque ayudar a la ciudad tan solo porque posea la propia capacidad, que no la voluntad para hacerlo (Y que no obra ninguna mala acción en el proceso), eres una persona que ve a Peter actuando bajo un "Deber o Moral negativo" el cual embarca en parte al Parker de Holland, pero no al de Maguire, en donde el enfoque del drama sobresale en comparación, aunque sean totalmente distintos claro.

Peter parece creer en el primer caso, es algo con lo que todo fan suyo sabría ya de alguna manera y sin explicaciones, Spider-Man: Homecoming hace un constante eco en las palabras más conocidas del personaje del Tío Ben.
Es difícil pensar que no deciden enseñar a Ben en esta película, pero creo que es un acierto verlo en el espectro de su mensaje, y luego si surge la posibilidad en posteriores entregas enseñarlo de una manera en la que los personajes se vean afectados por su muerte, pero también por su mensaje.

Cliff Robertson como Ben en su icónico papel diciendo la mayor frase del personaje que definió a Spider-Man:
"Un gran poder, conlleva una gran responsabilidad".

Ben se ve partidario a este lado del deber, y la película sin llegar a mostrarlo, realmente muestran su voz y su mensaje a través de conclusiones, expresiones y actos. Lo que es una forma brillante de transmitir y realmente difícil de dirigir, pero esta proyectado de una forma imposible de evitar.
A pesar de esto, Spider-Man: Homecoming no muestra la conclusión de la que partió Peter, él siempre ha sido así, por lo que al ver al Buitre en escena, dejan claro que este personaje no presenta una caída justificada como un villano en comparación, sino un personaje más difícil de distanciar.
Un personaje capaz de arriesgar su vida y salvar aquellos que ni siquiera deberían de ser dignos de tener la oportunidad de destrozar las de otros seres queridos, ya sean Adrian Toomes, o Aaron Davis.

¡Cameo Time! Y una "excelente" parodia de la voz de Batman del Christopher Nolan, 😆

Viendo al villano, Adrian Toomes es un personaje roto que se ha visto obligado a robar como respuesta a las acciones de Stark contra su negocio, por ayudar a enmendar el destrozo de Nueva York de la que él es responsable en mayor parte.
Durante la película se ve claro que el Buitre se ha pasado su vida con su nuevo traje a robar a ese gobierno que le ha frustrado el negocio y a usar esa tecnología para avanzar a mayor escala, y seguir robando.
Toomes no llega a hacer daño a nadie, no es su total intención, trabaja en un negocio muy sigiloso en donde llamar la atención no está permitido, pero su posición afecta a la creación de vender su material al mercado negro como ladrones o asesinos, y por ende se crean villanos como él para detener a Spider-Man como a llamar su atención, ejemplo de ello en la escena en donde El Conmocionador (Interpretado por Logan Marshall-Green y Bokeem Woodbine) aparece a punto de matar a un negociante, interpretado por Donald Glover (¡Vale, eso mola tanto como que su personaje sea Aaron Davis, fans del trepamuros!).

Dos personajes conocidos de los cómics aparecen en escena, una gran idea darle un menor rol para futuras apariciones como siempre.


Toomes desde el principio es presentado como un frustrado y trágico personaje que se ha visto obligado a la clandestinidad, y al robo como un autentico buitre. Es carroñero, y mejora su negocio y sus habilidades como el original Buitre, en orden de avanzar con su nueva vida.
Poco a poco, pero de una forma enigmática y seguro, lo que lo hace inteligente y fácil de cooperar con sus compañeros, y difícil de vencer por parte de Spider-Man.


Sin embargo, aquí tiene códigos morales, tiene algo que le impide excederse, lo vemos cada vez que un socio le pregunta si deberían ir a por "el gran lote" a lo que Toomes niega continuamente porque ve el potencial de seguir oculto, y por la implicación que podría ser en su vida.
El Buitre está interpretado por Michael Keaton. En mi análisis de Birdman, o la inesperada virtud de la ignorancia ya hablé de mi admiración hacia Keaton, es uno de mis actores favoritos por la versatilidad y autenticidad como intensas que son sus actuaciones, como de lo diverso que es en muchos de sus papeles, ya sea como Reagan, Bruce Wayne, Beetlejuice, Walter Robby o Ray Kroc.
Sin embargo estaba algo reservado cuando se anunció que se presentó a interpretar al Buitre, no os equivoquéis no dudaba de que su actuación estuviese bien, solo que no veía si fuese una buena decisión poner a Keaton, el antiguo Caballero Oscuro, y Reagan, un personaje que supera su fama de superhéroe, ahora haciendo de villano (Ayyy, el sabor de la ironía).
No confiaba en que el director o el guión le diesen la oportunidad de actuar como un personaje complejo y trágico.
Pero por suerte estaba 100% equivocado, Michael Keaton interpreta un personaje profundo y trágico y difícil de no implicarse emocionalmente, sus conclusiones están justificadas siempre y en todo momento, y el guión ofrece una valoración del personaje como el villano, que es toda una mejora del material original.


La actuación de Keaton da los perfectos pasos en la relación con el público, y deja en buen lugar el título de los villanos de Spider-Man, villanos famosos y populares por su imagen y sus finales, y ahora por su complejidad y humanidad.
El traje también es una mejora en sí, el tamaño de las alas le hacen ver más peligroso que en los cómics, y con mucho más potencial en la acción, es bastante llamativa y sin duda que está bien logrado el diseño para lo que se disponía.
Se le ve más amenazante y aterrador que ese viejo disfraz de alas verdes que exponían su identidad a los cuatro vientos, sí, esto se ve más aerodinámico, inquisitivo, y muy enigmático a decir verdad, es un buen y logrado diseño.



La forma en la que Peter conoce a nuestro villano, y el ver que su forma de vida sustenta después de todo una familia de la que nuestro héroe tiene una conexión está brillantemente escrita, y conforma un giro inesperado; lo único que está a la altura es ver como el Buitre descubre la identidad de Spider-Man.
¡Oh sí, realmente lo han conseguido! Créditos a los guionistas Jonathan Goldstein, Christopher Ford, Jon Watts y Chris McKenna por mostrar al personaje de Toomes llegar a las conclusiones como a las reacciones claves que hacen al Buitre darse cuenta de que este joven chico del que tiene buena impresión, es en realidad su mayor enemigo.
La forma en que está escrita, dirigida, como de actuada, es realmente notable y estresante, es todo un giro inesperado que demuestro lo astuto que es Toomes como de dominante al darle la oportunidad a Peter de abandonar su trabajo. Salvatore Tonino lleva una fotografía del coche muy personal, pero funciona en cada momento de tensión y estrés. Ver la cara de Tomes figurando a Peter como el trepamuros, y la luz del semáforo pasar de rojo, al verde del Buitre en el momento clave, enseña una cinematografía también capaz de transmitir acciones.



Una vez que Peter se pone el traje de nuevo confronta con ayuda de Ned al Buitre, comparten la típica charla, y sinceramente tiene un punto a su favor.
Según Toomes, admira el compromiso de Parker, y le dice que ambos pasaron por lo mismo, y que lo único que quiere es hacerle entender sus actos, y lo que podrían implicar en las personas que él quiere, y en su futuro, junto con la culpa que significará en la carga de Peter si se lo impide.
Es una gran escena, Tomes vuelve a ser ese villano difícil de distanciar, pero igualmente se muestra vil acabando con Spider-Man en un derrumbamiento, y en dirección al gran lote de la torre de Los Vengadores.
Durante la trama Happy pide a Peter que deje de molestarle con ridículas llamadas y mensajes ya que  Tony le ha puesto al cargo del traslado de los últimos objetos y reliquias de Iron Man hacia una nueva base lejos de que vuelvan a poner en peligro Nueva York, con lo que hay un punto de frustración justificado cada vez que Spider-Man intenta advertirle de las actividades del Buitre, y sin embargo le subestiman y no lo toman en serio después del incidente del barco.
Ahora, el Buitre está empeñado en tomar su última venganza, sabotear a Tony Stark robando su material y su armamento para venderlo al mercado negro y así tener los últimos beneficios posibles para poder seguir en pie con su familia.
Hay algo acerca de la imagen de Tomes que funciona, algo respecto a la venganza y sus métodos.
No sé de que se trata, pero esta imagen lo resume para mí.

"The rich and the powerful, they don't care about us."

El clímax de la película involucra a Spider-Man luchando contra el Buitre en el avión de Tony Stark, y sí, es perfecta por la tensión, (irónico en cierto sentido si sabes la historia de los Parkers) y el efecto por el ordenador ayuda a poner a prueba a tan joven superhéroe.
Es cierto que en comparación con otras películas del MCU no llegan a estar a un mismo nivel de entretenimiento, pero creo que aciertan con esta apuesta, pues se trata de la historia de este icónico 
personaje y es necesario centrarse primero en elevarlo bajo su propia trama.



Aunque para muchos el final pueda flojear, yo lo encontré bastante cercano de lo que se esperaría en una adaptación, a Peter aceptando su deber y su lucha, e incluso salvándole la vida al Buitre por miedo a lo que le sucediese.
Este es un aspecto que temía la verdad en contraste, matar a un supervillano de Spider-Man no es un paseo de rosas como si se tratase de un enemigo ya visto, y encima en este caso, Adrian Tooomes ha resultado en un personaje carismático y con un motivo y peso de razón para sus actos, con lo que proyectar a un joven Parker responsable de su muerte pudo haber sido exagerado.
Pero no, optan por la vía más cercana al cómic, con Peter arrepentido de lo sucedido, e incluso miedo en sus ojos durante su batalla final, y lo que supondría para la familia de Toomes.

Stan Lee dijo que Spider-Man es un superhéroe que oculta su cara de sus enemigos por miedo a enfrentarse a ellos, que Peter es un personaje destinado a sentirse como un modelo para todos aquellos distanciados en el instituto y en la adolescencia. Alguien con el que puedan relacionarse, y ver que el cambio es posible en cada uno de ellos, y por primera vez se ha visto reflejado a la perfección.


No importa lo mucho que lo escriba pero debo insistir que Tom Holland captó no solo el personaje que tenia que actuar en esta película, sino que también borda la imagen completa de ese primerizo Spider-Man y Peter Parker a la perfección.
Da los justos pasos para poder transmitir sus miedos y dudas de una forma justificada, y sus alegrías y  optimismo en la escuela, al igual que la amistad y conexión con todos aquellos a su alrededor, ya sean Happy como un superior al que muestra más que respeto, como a Ned en las buenas o en las malas, como a Stark, cuando se ve como alguien que puede que fuese severo con él pero que Peter le admite que estuvo en lo cierto dudando de él en el momento adecuado, y que la lección la ha aprendido.

Dicho esto, es una lástima ver que siendo tan fan de Spider-Man, jamás haya tenido la oportunidad de re-conectar con el personaje en mi adolescencia, en alguien a ver como un modelo a seguir en el camino de la recompensa a través del trabajo, cariño e importancia hacia los demás, y perseverancia ante los malos tiempos, y aprender de ellos.
Sé que muchos no estaréis de acuerdo o no os sentiréis agraciados con esta adaptación, pero al igual que dije en mi análisis de las Cazafantasmas esto no se trata sobre mí, sino de una nueva generación para que tengan la oportunidad de ser introducidos a una nueva versión del personaje de una forma fiel al cómic, y nuevo y al lado de Los Vengadores y otras películas del MCU que ahora son tan populares.



El final de la película no solo deja la posibilidad de la vuelta de Toomes y otros personajes en un nuevo "Compromiso" (Sí, esa escena de Gwyneth Paltrow es realmente algo inesperado pero también un lujo de ver) sino también de ver de nuevo más villanos de Spider-Man, una posible vuelta a la trama del instituto que tan bien han realizado, y futuras apariciones de M.J. Watson como el personaje del que se trata.

Dicho esto y en revaluación, Spider-Man: Homecoming es de por sí una película de superhéroes no solo entretenida, pero también escrita muy detalladamente e involucrada con los pensamientos y aspiraciones más profundos del personaje de Spider-Man.
Se mantiene más fiel al personaje que en otras sagas hecha, pero también la historia es más lineal y fácil de entender en comparación.
Es la mejor representación del personaje desde 2002, y por primera vez se ve el espíritu y la idea de lo que le hizo popular y grande desde que Stan Lee y Steve Ditko  lo publicaron. Realmente se ve la figura joven, responsable, fuerte y humana que trataron de inspirar al público.



Tom Holland y Michael Keaton llevan la película a un nuevo nivel con impresionantes y magnéticas actuaciones, pero también demuestran el valor que tiene el guión con el que trabajan, su sentido del humor, al igual que su uso de la paciencia para poder satisfacer a cada público y fan del MCU para disfrutar de una sesión como esta.
Es divertida, es provocadora, lleva a un pensamiento de interés (Como hicieron los cómics y las series) e incluso rinden tributo a elementos pasados, como también al básico elemento de la fotografía y las actuaciones para crear el ambiente de la trama, como de instituto, como de superhéroe.
No se podia pedir más.

Funciona el nuevo aire para traer al personaje de nuevo como adolescente, y el ambiente de la típica película de instituto estadounidense  le da una apariencia única y cómica, todo un cambio más que bienvenido en el mundo de Spider-Man, al igual que la relación que tiene con el personaje amoroso en cuestión, que de no haber funcionado la película se habría ido al olvido, pero con un guión como este es imposible, Liz es un gran personaje con una actriz sorprendentemente buena en el rol.
El tema de quién es Peter Parker sin el traje funciona a la perfección, y se demuestra con seriedad y naturalidad la respuesta a tan importante pregunta como se hizo en 2004, solo que se nota más fresca y mejor escrita.
No tengo muchas cosas para hablar de aspectos negativos, la he disfrutado bastante como el resto del público, y creo que es una película que vale la pena de ver entre amigos o en familia.
Si eres un fan de la primera vision del personaje, y te gusta la comedia o cualquier tipo de película de superhéroes, o eres un padre que busca una forma de introducir a sus hijos al personaje, creo que esta es la película mas cercana con la del 2002 para poder ver al personaje en la gran pantalla.
Sin dudad Spider-Man: Homecoming es entretenida, llena de grandes actuaciones y con muchas risas por delante, un gran comienzo con la introducción del lanzaredes al MCU.


Por supuesto que espero más en el futuro, la escena final de May me dejó a mí y al resto del cine en carcajada libre, así que ¿quién sabe? Tal vez veamos una historia distinta, tal vez veamos a Holland llevar el nuevo traje que Stark le estaba guiñando, tal vez veamos a Los Seis Siniestros contra el Hombre Araña, o tal vez veamos a Ben Parker siendo interpretado por un Tobey Maguire agarrado de J.K. Simmons como J. J. Jameson (Por amor de Dios, que sea posible).

Tranquilo amigos, Jameson volverá en la próxima película demandando las fotos que tanto desea.

Esto es todo por hoy, espero que lo hayáis disfrutado, al igual que la película, y por supuesto que estoy interesado por saber vuestra opinión así que no os cortéis en los comentarios y contadme qué os ha parecido esta versión de Spider-Man.
Volveré de nuevo con más cine clásico y con aires más técnicos y profundos en septiembre, pero también para hablar del cine popular bajo la petición popular.
Tan solo hay que ser pacientes amigos, y el significado de ser pacientes... lo sabréis ya en la próxima entrada, ¡nos vemos!

Chris Evans realmente se lo pasó genial añadiendo risa al resto de la película, ¡jajaja!
Una prueba de la perfecta construcción que esta película tiene del guión, y luego lo liberan en una gran escena. 

Twilight Zone: The Movie (1983)

"You're traveling through another dimension, a dimension not only of sight and sound but of mind. A journey into a wondr...